Cómo hablar con una persona sorda
NO LO OLVIDE: LA PERSONA SORDA NI LE OYE NI SE OYE
Muchas personas sordas no le comprenderán más que leyendo sus labios:
No le hable nunca sin que él le pueda mirar. Es necesario que llame su atención con una seña antes de hablar.
En un curso, una conferencia, etc., cuide que la persona sorda esté bien situada. En clase, el niño sordo o con alguna dificultad auditiva debe estar situado en la primera fila.
Colóquese de modo que su cara esté a plena luz.
No mantenga un cigarrillo, una pipa, etc. en sus labios ni ponga una mano delante de la boca.
Sitúese a su altura (si se trata de un niño, con mayor motivo).
Vocalice bien, pero sin exageración y sin gritar.
No hable deprisa.
Una persona sorda que lleve prótesis auditiva no es como un oyente:
La prótesis auditiva es una ayuda.
La comprensión del lenguaje exige un proceso de reeducación.
La lectura labial resulta un complemento necesario para la persona sorda profunda.
Seguir una conversación representa un gran esfuerzo para la persona sorda:
"Sitúe" brevemente el objeto de la conversación para captar al interlecutor.
(Ejemplos: "mañana", "el trabajo", "vuestro salario", "vuestros hijos", "las vacaciones", etc...).
Una persona sorda sigue difícilmente una conversación de grupo. Se le puede ayudar respetando los turnos…
En grandes grupos, espacios públicos, etc. es necesaria la ayuda de un intérprete.
Con frecuencia, a la persona sorda le falta vocabulario, no conoce todos los giros de las frases y no reconoce todas las palabras:
Construya frases cortas, correctas y sencillas.
No le hable de modo rudimentario o en argot.
Si no le comprende, repítaselo. Si es necesario busque otra palabra que tenga lo más aproximadamente posible el mismo sentido o dele otra forma a la frase.
Si es necesario ayude la comunicación con un gesto o una palabra escrita.
La persona sorda puede sentirse aislada entre los oyentes.
Piense en esto cuando se la encuentre. Dedíquele un poco de su atención.
PÓNGASE EN SU LUGAR
Hágale tomar parte en la vida informándole de lo que sucede o se dice alrededor suyo.